El Último Ermitaño

Desde el siglo IV hay constancia de la ocupación de las cuevas de la zona por ermitaños. En el año 1957 falleció el último de los ermitaños que habitaba en las Ermitas

En estos parajes hemos encontrado una cavidad o cueva  que pudo haber sido utilizada de retiro por algún ermitaño, pues incluso presenta labrada la piedra a modo de hornacina. Esta cavidad no ha sido documentada anteriormente y carecemos de datos más precisos.

Realmente la cavidad es un habitáculo rectangular de unos 12 metros cuadrados. Su entrada, casi oculta por el terreno, está orientada al este, y seguramente se trata de una excavación de origen romano, pero usada casi con toda probabilidad por algún ermitaño cordobés.

En otras zonas de la finca se evidencian abrigos naturales, supuestas cuevas derrumbadas y posibles entradas que el sedimento ha ido ocultando.

Desde hace varios años, en un lugar de la finca que no procede desvelar, vive un nuevo "ermitaño" alejado del ruido social del siglo XXI.